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“El niño gilipollas que quería volar” en Bruselas

Miércoles, 11 de Marzo de 2009
José Antonio Bautista (JAB)

José Antonio Bautista (JAB)

Tras el pseudónimo de Jab, se esconde el dibujante José Antonio Bautista. Imaginación no le falta a este creativo multimedia de Granada, que no se conforma con dar vida a sus personajes sino que además los manda de viaje por el mundo. Éste es el caso de “El niño gilipollas que quería volar” y su iniciativa, el “Gilibookcrossing”. Jab pensó un buen día una forma de que sus historias llegaran al mayor número de lectores posibles, y confiando en éstos, “liberó” cuatro libros en cuatro ciudades (Madrid, Barcelona, Granada y Bruselas) con el objetivo de que los leyeran cuantas más personas, mejor. La idea es “pasar” el libro, es decir, dárselo a una persona de tu entorno, o “liberarlo”, que significa dejarlo en algún lugar avisando previamente a su autor para que éste pueda ponerlo en conocimiento de otras personas a través de su blog (www.elninogilipollas.com) y alguien vaya a recogerlo.

Bruselas es la ciudad en la que más movimiento ha tenido el cómic de Jab, donde las aventuras de El niño gilipollas ya han pasado por seis manos diferentes. El próximo sábado 14 de abril, y a propósito del encuentro entre “bloggers” hispano-belgas se procederá a un nuevo traspaso del libro y la entrega de unas alas por parte de Hispagenda al niño gilipollas, a ver si ésta vez tiene más suerte y no termina como siempre, estampado contra el suelo.

– ¿Desde cuándo te dedicas al cómic?

El niño gilipollas que quería volar

Portada del cómic

– Llevo dibujando desde que recuerdo y mira que no puedo presumir de tener buena memoria. Mis primeros cómics, esos que hacía para pasar las tardes y dejárselos a mis primos para que los leyeran, pueden ser de cuando tenía diez años. Además de las viñetas me montaba páginas de pasatiempos y otras tonterías para rellenar espacio. Más tarde me inventaba historietas para mis amigos del cole y del instituto. Supongo que como casi todo el mundo que ha llegado a la treintena y que no teníamos acceso fácil a la distribución de nuestras viñetas, como existe ahora con Internet. Fue de carambola que di a los dieciséis con una gente que sacaba una revista local y empecé a mandarles caricaturas y alguna que otra página. Pero no sería hasta los dieciocho que me pusiera más en serio con esto de los monigotes.

– ¿En qué te inspiraste para crear los personajes que forman el universo de Jabcomics como “El Niño Gilipollas que quería volar”, “Patochadas” o “Internautas”?

Internautas– Soy demasiado disperso como para apuntar a un elemento de inspiración. La tele, las cosas que veo en la calle o en el trabajo dan suficiente material como para crear un personaje o escribir una historia. No creo que exista un universo Jabcomics como tal, pues son líneas de trabajo muy distintas. “El niño gilipollas” es humor surrealista y muy macarra, “Patochadas” es una adulteración de los patos que siembran la historia del cómic universal e “Internautas” una excusa para reirse de temas relacionados con la tecnología.

– ¿Cuáles son tus referencias en el mundo del cómic?

– Si cualquier cosa puede servirme de inspiración, en cuanto al cómic no puedo dejar de citar a los clásicos del tebeo español como Ibáñez (Mortadelo y Filemón, 13 Rue del Percebe…), Jan (Superlópez), Nicolás (La Gorda de las Galaxias), Escobar (Carpanta, Petra…) y Vázquez (Hermanas Gilda, Anacleto…) entre otros muchos que aparecían en las revistas que leía de enano. Ésta es la escuela con la que nos hemos criado los dibujantes de nuestra generación. Más tarde, con la pubertad y esas cosas que nos pasan acabé devorando underground americano: Bagge, Clowes, Crumb, etc. Actualmente, consumo bastante cómic alternativo europeo y lo que se conoce como la “Nouvelle bande dessinnée” (Trondheim, Sfar…) y otros como Dupui y Berberían y Manu Larcenet.

– ¿Cuál es la verdadera historia del Niño Gilipollas que quería volar?

El niño gilipollas que quería volar 2– ¿La verdadera? Hay quien piensa que hay algo de autobiográfico en todo esto. Pero quién no ha sido alguna vez tan gilipollas como para creer en algo con todas sus tripas y darse de bruces con la realidad. La verdad de todo es que nació como una historia autoconclusiva de una página que apareció en la revista en la que publicaba allá por 1999. El gag tuvo tanta aceptación que decidí seriarlo y darle peso al personaje, que creció página a página en la revista para después ser recopilado en formato cómic book.

– ¿En qué momento decidiste exportar tus personajes a Internet y darles vida de forma virtual?

– La primera web que hice en el 96 fue sobre un fanzine que sacamos en la facultad: “El Bakayaro”. La segunda, ya en flash, era de “El niño gilipollas”. Se podría decir que fue una exportación natural, tenía un nuevo medio de distribución en mis manos, para qué desaprovecharlo. Tengo varios recopilatorios que sólo están en formato digital y que se distribuyeron en yonkis.com. Y todavía circulan por ahí las animaciones que hice para promocionar la salida al mercado del cómic de “El niño gilipollas que quería volar”. No hace mucho le llegó una de ellas a mi hermano por correo electrónico.

– ¿Cómo se te ocurrió la idea del Gilibook crossing y por qué has utilizado al Niño Gilipollas en lugar de elegir a otro personaje ?, ¿qué tiene éste de especial?

Ramón Suárez pasando el libro de “El niño gilipollas”

Ramón Suárez (www.blogbruselas.com), pasando el libro de “El niño gilipollas”

– El GiliBookCrossing (gbc) surgió como alternativa a la acumulación de polvo que estaban aguantando un puñado de ejemplares que pude rescatar de “El niño gilipollas que quería volar”. La otra era hacerlos acabar en las papeleras de reciclaje de unas cuantas editoriales y preferí liberarlos y dar la oportunidad de leer el cómic al máximo número de gente del más amplio expectro social, cultural y geográfico (lavín, ¡qué bonito!). El por qué de hacerlo con libros de este personaje… porque en papel, aparte de este libro, me he dedicado a colaboraciones en revistas, y porque me estaban estorbando en el escritorio y convirtiéndose en un foco de alergias.

– ¿Por qué sólo hay cuatro libros en circulación cuando la demanda en tu blog es mucho mayor?

– Porque todavía estoy en fase de tentativa. Quería comprobar cuánto trabajo me iba a dar el invento antes de volverme loco enviando libros por ahí. Pero tengo planeadas un par de incursiones que doblarán el número de ejemplares sueltos. Por ejemplo, este sábado se liberará un nuevo libro en la cita gilipollesca bruselense. La próxima meta: ultramar.

Orden de amigos de Gilipollas-Pis

Escudo de la Orden de Amigos de Gilipollas-Pis

– En los últimos años, los dibujantes de cómics habéis empezado a utilizar Internet como soporte para vuestras historias, beneficiados por el auge de los blogs y otras redes sociales. ¿El éxito de tus cómics hubiera sido el mismo?

– Pues no me he parado a mirarlo desde lejos. El éxito es relativo. Cuando me dicen que soy famoso siempre respondo que sí, que en el cuarto de baño de casa de mis suegros me conoce todo el mundo. La red puede crear una imagen distorsionada de la realidad, incluso podemos crearnos roles para alimentar esa personalidad paralela. No me gano la vida con los cómics ni con la ilustración, eso sí sería un éxito. La relación entre Internet y el éxito de ciertas figuras del panorama actual es difusa, ya que son pocos los que no despuntaban antes de todo este movimiento. Los grandes referentes de las nuevas tecnologías y las viñetas como Mauro Entrialgo y Bartual, ya se habían pateado las editoriales antes del boom internetero.

– Como creativo multimedia, ¿crees que es el fin de los cómics de papel?

– No, el fin de los cómics en papel todavía está lejos. En Japón, uno de los mayores productores de cómic y de tecnología, aún se siguen sacando toneladas de papel semanalmente a la calle. La viñeta tiene especial querencia por el papel. He trabajado en proyectos de integración del cómic en pantalla, y el resultado siempre es otra cosa. No es cómic. Aunque sí que creo que se reforzarán las tendencias mayoritarias, Superhéroes y Manga, en detrimento de los productos para público más exigente. Bueno, eso ya está pasando. Pero llegará, cuando en el mercado haya dispositivos de lectura lo suficientemente agradables para el uso y asequibles.

Hisparroba con alas– El libro de Bruselas es el que más movimiento ha tenido. ¿Crees que el hecho de que Bélgica sea la capital del cómic está relacionado con que aquí la iniciativa haya tenido mayor aceptación?

– Pues no tengo ni idea. O es eso o es que hay demasiado friki español en Bruselas y no nos habíamos enterado.

– ¿Crees que iniciativas como la quedada bloguera del 14 de marzo en Bruselas donde los blogueros mantienen un contacto personal y no solo virtual, benefician iniciativas como la tuya?

– Me satisface enormemente que uno de mis personajes sea una de las patas en las que se ha sustentado la quedada. Claro que lo benefician, eso aumenta la cantidad de personas que conocen mis dibujos y ya no de manos de un blogger sino de personas con cabeza, manos y piernas que siempre dan algo más de veracidad al contenido que se transmite. Quiero agradecer a Ramón (http://comerhablaramar.blogspot.com), Zeta (http://zugaldia.wordpress.com) y el resto de los españoles come coles, el apoyo que le están dando a la iniciativa gbc. Y a vosotros por dedicarme este espacio. Un abrazo.

La cita tuvo lugar el sábado 14 de marzo con gran éxito. Léelo aquí →

Cristina Cándido

admin Amigos de Hispagenda, Arte y cultura

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